# Lucas 9

- Traducción: Reina-Valera 1909
- Enlace canónico: https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9
- Licencia: Texto bíblico: Reina-Valera 1909 (RV1909), dominio público. Fuente: Scriptoria (scriptoria.digital).

## Texto

[1] Y juntando á sus doce discípulos, les dió virtud y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades. [2] Y los envió á que predicasen el reino de Dios, y que sanasen á los enfermos. [3] Y les dice: No toméis nada para el camino, ni báculo, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos vestidos cada uno. [4] Y en cualquiera casa en que entrareis, quedad allí, y de allí salid. [5] Y todos los que no os recibieren, saliéndoos de aquella ciudad, aun el polvo sacudid de vuestros pies en testimonio contra ellos. [6] Y saliendo, rodeaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio, y sanando por todas partes. [7] Y oyó Herodes el tetrarca todas las cosas que hacía; y estaba en duda, porque decían algunos: Juan ha resucitado de los muertos; [8] Y otros: Elías ha aparecido; y otros: Algún profeta de los antiguos ha resucitado. [9] Y dijo Herodes: A Juan yo degollé: ¿quién pues será éste, de quien yo oigo tales cosas? Y procuraba verle. [10] Y vueltos los apóstoles, le contaron todas las cosas que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte á un lugar desierto de la ciudad que se llama Bethsaida. [11] Y como lo entendieron las gentes, le siguieron; y él las recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba á los que tenían necesidad de cura. [12] Y el día había comenzado á declinar; y llegándose los doce, le dijeron: Despide á las gentes, para que yendo á las aldeas y heredades de alrededor, procedan á alojarse y hallen viandas; porque aquí estamos en lugar desierto. [13] Y les dice: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, si no vamos nosotros á comprar viandas para toda esta compañía. [14] Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo á sus discípulos: Hacedlos sentar en ranchos, de cincuenta en cincuenta. [15] Y así lo hicieron, haciéndolos sentar á todos. [16] Y tomando los cinco panes y los dos pescados, mirando al cielo los bendijo, y partió, y dió á sus discípulos para que pusiesen delante de las gentes. [17] Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que les sobró, doce cestos de pedazos. [18] Y aconteció que estando él solo orando, estaban con él los discípulos; y les preguntó diciendo: ¿Quién dicen las gentes que soy? [19] Y ellos respondieron, y dijeron: Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado. [20] Y les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Simón Pedro, dijo: El Cristo de Dios. [21] Mas él, conminándolos, mandó que á nadie dijesen esto; [22] Diciendo: Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas, y sea desechado de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día. [23] Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame. [24] Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá; y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, éste la salvará. [25] Porque ¿qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y se pierda él á sí mismo, ó corra peligro de sí? [26] Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de este tal el Hijo del hombre se avergonzará cuando viniere en su gloria, y del Padre, y de los santos ángeles. [27] Y os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que vean el reino de Dios. [28] Y aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó á Pedro y á Juan y á Jacobo, y subió al monte á orar. [29] Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente. [30] Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías; [31] Que aparecieron en majestad, y hablaban de su salida, la cual había de cumplir en Jerusalem. [32] Y Pedro y los que estaban con él, estaban cargados de sueño: y como despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con él. [33] Y aconteció, que apartándose ellos de él, Pedro dice á Jesús: Maestro, bien es que nos quedemos aquí: y hagamos tres pabellones, uno para ti, y uno para Moisés, y uno para Elías; no sabiendo lo que se decía. [34] Y estando él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor, entrando ellos en la nube. [35] Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; á él oid. [36] Y pasada aquella voz, Jesús fué hallado solo: y ellos callaron; y por aquellos días no dijeron nada á nadie de lo que habían visto. [37] Y aconteció al día siguiente, que apartándose ellos del monte, gran compañía les salió al encuentro. [38] Y he aquí, un hombre de la compañía clamó, diciendo: Maestro, ruégote que veas á mi hijo; que es el único que tengo: [39] Y he aquí un espíritu le toma, y de repente da voces; y le despedaza y hace echar espuma, y apenas se aparta de él quebrantándole. [40] Y rogué á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron. [41] Y respondiendo Jesús, dice: ¡Oh generación infiel y perversa! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros, y os sufriré? Trae tu hijo acá. [42] Y como aun se acercaba, el demonio le derribó y despedazó: mas Jesús increpó al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo volvió á su padre. [43] Y todos estaban atónitos de la grandeza de Dios. Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo á sus discípulos: [44] Poned vosotros en vuestros oídos estas palabras; porque ha de acontecer que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres. [45] Mas ellos no entendían esta palabra, y les era encubierta para que no la entendiesen; y temían preguntarle de esta palabra. [46] Entonces entraron en disputa, cuál de ellos sería el mayor. [47] Mas Jesús, viendo los pensamientos del corazón de ellos, tomó un niño, y púsole junto á sí, [48] Y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mi nombre, á mí recibe; y cualquiera que me recibiere á mí, recibe al que me envió; porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande. [49] Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto á uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros. [50] Jesús le dijo: No se lo prohibáis; porque el que no es contra nosotros, por nosotros es. [51] Y aconteció que, como se cumplió el tiempo en que había de ser recibido arriba, él afirmó su rostro para ir á Jerusalem. [52] Y envió mensajeros delante de sí, los cuales fueron y entraron en una ciudad de los Samaritanos, para prevenirle. [53] Mas no le recibieron, porque era su traza de ir á Jerusalem. [54] Y viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, y los consuma, como hizo Elías? [55] Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; [56] Porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron á otra aldea. [57] Y aconteció que yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré donde quiera que fueres. [58] Y le dijo Jesús: Las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recline la cabeza. [59] Y dijo á otro: Sígueme. Y él dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre á mi padre. [60] Y Jesús le dijo: Deja los muertos que entierren á sus muertos; y tú, ve, y anuncia el reino de Dios. [61] Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; mas déjame que me despida primero de los que están en mi casa. [62] Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.

## Lugares de este capítulo

- **Jerusalén** (Judea · hoy Jerusalén) — https://scriptoria.digital/es/atlas/jerusalen
- **Betsaida** — https://scriptoria.digital/es/atlas/betsaida-2
- **Galilea** — https://scriptoria.digital/es/atlas/galilea

## Cada versículo

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- Lucas 9:2 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/2
- Lucas 9:3 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/3
- Lucas 9:4 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/4
- Lucas 9:5 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/5
- Lucas 9:6 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/6
- Lucas 9:7 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/7
- Lucas 9:8 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/8
- Lucas 9:9 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/9
- Lucas 9:10 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/10
- Lucas 9:11 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/11
- Lucas 9:12 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/12
- Lucas 9:13 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/13
- Lucas 9:14 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/14
- Lucas 9:15 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/15
- Lucas 9:16 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/16
- Lucas 9:17 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/17
- Lucas 9:18 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/18
- Lucas 9:19 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/19
- Lucas 9:20 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/20
- Lucas 9:21 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/21
- Lucas 9:22 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/22
- Lucas 9:23 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/23
- Lucas 9:24 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/24
- Lucas 9:25 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/25
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- Lucas 9:28 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/28
- Lucas 9:29 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/29
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- Lucas 9:59 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/59
- Lucas 9:60 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/60
- Lucas 9:61 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/61
- Lucas 9:62 — https://scriptoria.digital/es/biblia/lucas/9/62
